Hemofilia Adquirida

La hemofilia adquirida es el desarrollo espontáneo de inhibidores o anticuerpos contra el propio FVIII. La hemofilia adquirida se da en alrededor de una persona por cada 1.5 millones y tanto hombres como mujeres pueden verse afectados. La causa del desarrollo de inhibidores es generalmente desconocida, pero ciertas condiciones pueden actuar como disparadores (gestación, enfermedades autoinmunes, cáncer, uso de ciertos medicamentos). Los pacientes con hemofilia adquirida pueden llegar al hospital debido a episodios espontáneos severos de sangrado. Estos sangrados son difíciles de controlar, y a menudo no pueden ser tratados con FVIII. Para el tratamiento de pacientes con hemofilia adquirida pueden usarse agentes que se saltan el paso del proceso de la coagulación que es inhibido por los anticuerpos.